El nivel de evidencia es de la molécula, no de cada producto que la trae: la concentración, el envase y el resto de la fórmula cuentan. Por eso cada ficha dice por qué está en el catálogo.
con qué tener cuidado
Peróxido de benzoilo y vitamina C pura se cancelan
La vitamina C funciona porque se oxida antes que tu piel. El peróxido es justamente un oxidante: si van juntos, la vitamina C se gasta ahí mismo y no llega a hacer nada.
qué hacer: Vitamina C a la mañana, peróxido a la noche. Separados, los dos rinden.
Cobre y vitamina C pura: mejor separados
El cobre acelera la oxidación de la vitamina C. En un vaso de precipitado el efecto es clarísimo; sobre la piel, con fórmulas terminadas y minutos de diferencia, es bastante menos dramático de lo que se suele contar. Ojo con el detalle: el problema es el metal, no el péptido — 'los péptidos no van con vitamina C' es falso como regla general.
qué hacer: Separalos por momento. No es una emergencia: es un seguro barato, porque no perdés nada poniendo uno a la mañana y otro a la noche.
Vitamina C pura y un ácido exfoliante en la misma aplicación
No se destruyen: los dos trabajan en medio ácido y conviven bien químicamente. El problema es de piel, no de química — son dos productos de pH bajo seguidos, y eso se siente.
qué hacer: Si van juntos, primero el de pH más bajo. Y si notás ardor o tirantez, mandá el exfoliante a otro momento del día: no perdés nada.
Vitamina C pura y retinoide en la misma aplicación
Se pueden usar los dos y de hecho se complementan: uno protege de día, el otro reconstruye de noche. Lo que no conviene es apilarlos en la misma aplicación, porque la suma de irritación no la aporta ninguno de los dos por separado.
qué hacer: Vitamina C a la mañana, retinoide a la noche. Es la rutina clásica y funciona.
Vitamina C en dos productos distintos
No se pelean entre ellas. Simplemente no hace falta: pasado cierto punto no absorbés más por poner más.
qué hacer: Quedate con la de mayor concentración y liberá el otro paso.
con qué suma
El protector solar es lo que hace que lo demás sirva
Cualquier cosa que hagas contra las manchas trabaja en contra del sol. Sin protector, el activo despigmentante está apagando un incendio con la manguera abierta del otro lado.
Vitamina C con vitamina E
La vitamina E estabiliza a la C y le extiende la vida útil, y juntas protegen bastante más que cualquiera de las dos sola. Si además la fórmula lleva ácido ferúlico, mejor todavía.
Niacinamida y vitamina C se potencian
Atacan la mancha por vías distintas —una frena la producción de pigmento, la otra frena su transporte a la superficie— así que suman en vez de pisarse. Durante quince años se dijo que no se podían mezclar; hoy las marcas grandes las formulan juntas en el mismo frasco.
Para manchas, el protector con color protege más
La luz visible —la de las pantallas y la de un día nublado— dispara melasma, y los filtros UV normales no la frenan. Los óxidos de hierro que dan el color sí. Si estás trabajando manchas, el protector con color no es una cuestión de maquillaje: es parte del tratamiento.
Protección hasta 400 nm cuando el problema es el pigmento
La franja de UVA de 380 a 400 nm es la que más pigmenta y la que casi ningún protector cubre. Si venís peleando con manchas que vuelven, este es el detalle que cambia el resultado más que agregar otro sérum.
Si armás la rutina con nosotros, esto ya está cruzado: cada producto se chequea contra los demás, y si algo hay que separarlo, te decimos cuándo usar cada uno.
Armá tu rutina →